Mi experiencia malgache
Este verano pasé tres semanas en una isla al sur del continente africano, Madagascar. Fui allí para hacer voluntariado junto a 8 compañeros de viaje italianos. Mis compañeros eran jóvenes estudiantes o trabajadores que en verano suelen ser monitores en las actividades de verano con los niños. Nuestra experiencia empezó el 25 de julio cuando cogimos el vuelo desde el aeropuerto de Venecia, Italia. Fueron muchas horas de vuelo. El primero aterrizó en Estambul (Turquía) y el otro en Antananarivo (Madagascar). Después del vuelo nos esperaban 13 horas de viaje en una furgoneta. El viaje fue muy largo y cansante, pero por fin el 27 de julio llegamos a Mahajanga, una ciudad en el norte de la isla, donde teníamos que estar tres semanas.
Hicimos muchas cosas en y por esta comunidad. La primera semana estuvimos todos los días con los niños que participaban en el centro estivo “FY”. El centro se llama así porque todas las buenas palabras en malgache empiezan con Fy-. fytianana: amor
fyombonana: comunión
- fyfampitsimbinina: amor mutuo
- fyfandraisana: relación
Lo que más me ha sorprendido al estar con los niños es que ya a los seis años sabían hablar perfectamente el francés. En Madagascar, y en África en general, en la educación primaria el tema de los idiomas es un tema que tiene mucha relevancia. Por eso los niños desde el primer año de primaria (la educación primaria dura 5 años allí) aprenden el idioma nacional, el malgache, el inglés, y como segundo idioma la lengua ex-colonial (que en el caso del Madagascar es el francés). Todos hablan perfectamente el francés y el malgache, menos los más pequeños que todavía tienen que empezar la educación primaria. Aunque la exposición al francés se empieza en la escuela infantil, pero esa no es obligatoria. 
Con ellos hemos estado básicamente jugando, bailando, y aprendiendo todo el día. De hecho creo que ellos aprendieron muchas más palabras en italiano que nosotros en malgache. Casi ninguno de nosotros había estudiado francés, pero fue muy fácil comunicarnos con las personas con las que nos enfrentamos; los ojos y las manos fueron lo que más nos ayudaron a comunicar. Otra cosa que me sorprendió mucho fue la capacidad de hacer manualidades. En la escuela las capacidades físicas y artísticas son muy importantes, y en el centro estivo también. Por la mañana los niños tenían dos horas de laboratorios, un laboratorio cada hora, y estos son algunos ejemplos:
fútbol
baile (había 4 tipos de baile por ejemplo el africano y el street)
costura
cocina
idiomas (francés, italiano, inglés)
crochet
moda (aprendieron a hacerse solos la ropa; pantalones, faldas, camisetas, …)
Después de la semana en el campo estivo pudimos visitar algunas realidades de la comunidad de Mahajanga. Fuimos a la cárcel, a un orfanato, al hospital, a un centro de menores que salen de la cárcel y algunas más.
En la cárcel, el 30% de los prisioneros son menores. El motivo más común por el que están allí es porque han robado vacas o gallinas para comer. El de la cárcel no es un edificio muy curado, hace mucho calor y el olor es agresivo. Sin embargo, los jóvenes son los que más posibilidades tienen. Muchos voluntarios van a visitarlos para darles clases de manualidades o de idiomas, o para que hagan algo más divertido y útil que estar sentados en el cortil. Después del periodo de encarcelamiento, muchos deciden ir a “Arena”, un centro diurno donde los menores pueden encontrar una posibilidad de trabajo o estudios.
La educación secundaria o superior es una etapa que muchos jóvenes no pueden vivir. Uno de cada tres no asiste a la escuela por falta de esas en zonas rurales, los costos y la necesidad de que trabajen. Los que pueden estudiar, eligen la vía de la educación y formación profesional. El objetivo es dotar a los jóvenes de habilidades prácticas relevantes para la economía local.
El 15 de agosto se acabó nuestra experiencia de voluntariado. Regresamos a casa llenos de emociones y un poco más de conciencia de lo que tenemos y del mundo que nos rodea.


¿Cómo funciona el currículum en Madagascar?
Tenemos que empezar subrayando que tanto currículum como didáctica están muy relacionados con la historia y los desafíos socioeconómicos del país. En un principio, el sistema educativo en Madagascar era esencialmente una copia de aquello francés, debido a su pasado colonial.
En el año 2000 este modelo se modificó, alargando la educación primaria a 7 cursos.
El problema principal que se encuentra en la educación de este país es la falta de recursos humanos y materiales: la docencia, en términos cuantitativos y cualitativos, no es de las mejores, los materiales escolares son mínimos y los programas escolares son desiguales en todo el país.
En muchas escuelas se trabaja sin material y sin inmobiliario, es decir, en condiciones precarias. Los horarios son irregulares, debido a la falta de docencia o a trabajos que los niños tienen que atender a causa de las familias.
Las asignaturas que se imparten en primaria (EPP = Enseignement Primaire Public) son:
lengua malgache (Malagasy) → es la lengua nacional y vehicular
lengua francesa → dada la herencia colonial, como he dicho antes, es el idioma de la administración y de la educación superior
matemáticas
ciencias naturales
ciencias sociales e historia
educación cívica y moral → enseñanza de las normas de convivencia
educación artística y física
En resumen, el currículum de primaria se basa en un sistema bilingüe, una estructura de 7 años y una enseñanza muy activa por lo que son los valores y la ciudadanía. Si bien este es el diseño curricular oficial, la realidad en muchas escuelas es que la didáctica y la disponibilidad de asignaturas puede verse limitada por la falta de recursos, profesores y material didáctico.